A continuación te presentamos varios informes que seguro van a resultar de tu interés
 
Consejos para la realización de una plantación
1º-.  PREPARAR ADECUADAMENTE  EL TERRENO.
 
    Se deberá realizar una labor profunda, sin voltear la tierra para evitar que perfiles profundos de tierras no buenas suban a la superficie y las raíces queden en este perfil no adecuado para su crecimiento y desarrollo. Esta labor conviene hacerla en verano y en tempero. Dejar el terreno así hasta el otoño, de esta manera el agua de las lluvias de otoño entrará en profundidad y será un reservorio de humedad para la planta en el futuro.
 
2.- INCORPORACIÓN DE ABONOS Y ENMIENDAS.
 
    Se aportarán  (cal y estiércol) en fondo, con el objeto de preparar un lecho adecuado para las raíces. Esta labor se hará previo a la plantación, aplicando las cantidades recomendada desde el servicio técnico.

3.- PLANTAR CON EL SUELO EN TEMPERO.

    Plantar con el suelo ni muy húmedo ni muy seco, ni tampoco helado. 

   Al plantar recortar las raíces secas o dañadas y extenderlas bien en el suelo.

4.- DEJAR EL INJERTO DEL ÁRBOL POR ENCIMA DEL NIVEL DEL SUELO. 

    El injerto del árbol debe quedar por encima del nivel del suelo, nunca enterrado.

5.- ENTURADO. 

    Si utilizamos patrones débiles se deberá colocar un tutor y sujetar bien la planta al tutor para evitar que se mueva y no enraíce bien.

 



 
 
 
 
 

Abonado Nitrogenado

 

    El nitrógeno es el elemento mineral absorbido por las plantas en mayor cantidad. 
 
    Este elemento se encuentra en estado libre en la atmósfera y en estado combinado en forma mineral u orgánica. En forma mineral es el alimento básico de la planta y en orgánica es un componente de animales y plantas. La planta absorbe nitrógeno en estado mineral, nítrico o amoniacal, por medio de sus raíces.
 
    La planta toma nitrógeno desde el principio hasta el final de la vegetación. Al principio, el nitrógeno se emplea en desarrollar al máximo el sistema vegetativo (Ramas, hojas), y después en la formación de sustancias de reserva. (Frutos, madera)
 

    En la vida de una planta hay épocas de la vegetación en las que siente una necesidad de nitrógeno particularmente intensa. Estas épocas son las de crecimiento activo:

-       Desarrollo radicular

-       Formación de los órganos                         

-       Desarrollo vegetativo …

    Toda necesidad de nitrógeno que no sea satisfecha se traduce en una disminución de rendimiento. 

    Por todo ello, el abonado nitrogenado se considera como la base del abonado por su importancia en la obtención de altos rendimientos. Cuando están aseguradas todas las condiciones necesarias para un crecimiento óptimo (agua, estructura del suelo, nutrición satisfactoria en fósforo, potasio, … clima…) será el nivel de abonado nitrogenado el que permita explotar al máximo el potencial productivo de las plantas.

     Sin embargo el aporte del abonado nitrogenado presenta una serie de dificultades o problemas, como:
 
-       El nitrógeno tiene una acción de choque sobre la vegetación: no se puede aplicar impunemente a la planta por encima de sus necesidades.
 

-       El nitrógeno mineral es muy móvil en el suelo: no se puede almacenar para un período largo, sin arriesgarse a verlo desaparecer en profundidad por arrastre del agua.

-       El agricultor no puede intervenir en la mineralización del nitrógeno orgánico. Este proceso va ligado a la actividad microbiana, y a un ritmo que depende de las condiciones climáticas, sin considerar las necesidades de las plantas. El agricultor no sabe cuánto nitrógeno liberará el suelo, ni cuándo ese nitrógeno estará a disposición de la planta.

    Un abonado nitrogenado escaso puede suponer verse privado de cosecha, pero aportar demasiado también tiene efectos negativos. (Exceso de vigor, mala fructificación, mala calidad del fruto, etc. …..) 

    Por todo lo anterior, es necesario aplicar el nitrógeno al cultivo según las necesidades de cada plantación. Para ello deberemos de tener en cuenta diversos factores como: Contenido de nutrientes del suelo, especie y variedad cultivadas, edad de la plantación, desarrollo vegetativo, etc. ……, y recurrir al asesoramiento personalizado que te ofrece la asociación.